Historia de 4 Zombies

En los últimos años me ha tocado participar en varios programas de emprendimiento, en distintos países, áreas y fases. Siento un profundo orgullo al ver como en América Latina estamos creando ideas, apostando por nuestro potencial y nutriendo un ecosistema con personas que están dispuestas a impactar la sociedad y modelar el futuro de la humanidad.

En mi experiencia personal la mayoría de los emprendedores son apasionados por sus proyectos, están dispuestos a tomar riesgos y apostarlo todo por una idea que puede cambiar al mundo.

Sin embargo, no puedo evitar notar que en los últimos años, conforme se consolidan los fondos de inversión y los programas de financiamiento empiezan llegar a más personas, comienzan a aparecer un número creciente de emprendedores y empresas "zombies".

Los emprendimientos zombies son los no pueden sostenerse por sus propios medios, tienen muy bajas o nulas ventas y viven parasitariamente a partir de créditos, fondos públicos o promesas de ganancias futuras para los inversionistas. 

Los emprendimientos no se contaminan espontáneamente, son producto de sus miembros, en muchos casos sus mismos fundadores son los que se transforman en zombies y arrastran a los otros miembros con ellos.

Creo que hay que apoyar el emprendimiento, pero también debemos ser autocríticos y expulsar a tiempo a los zombies que comienzan a parasitar el medio. Así que aférrate al asiento, porque te voy a contar las historias de terror sobre cuatro tipos de zombies que devoran fondos públicos y sueños de inversionistas.

Zombies que pueden ser tus jefes, tus amigos o incluso tú mismo sin saberlo. La parte más escalofriante de estas historias, es que te puedo asegurar que sin excepción, están basadas en casos reales.

El Devorador de Almas

En obscuros y solitarios cubículos, llenos de espejos rotos y fotografías de gente famosa, nacen los devoradores de almas.

Estas aberraciones no tienen alma por sí mismas, se nutren de otras y las usan para aparentar tener una propia. Su camino favorito: es el más corto y sencillo posible.

Los devoradores no crean nada, solo toman productos y servicios que ya existen, les ponen algún nombre zombie (algo con menos vocales y dominios exóticos) y re empaquetan todo como si fuera algo nuevo. 

Si el proceso de re empaquetado se vuelve ligeramente difícil, el devorador toma siempre un camino más fácil y prefiere clonar descaradamente un producto exitoso. 

Un devorador de almas, típicamente produce el "nuevo" Snapchat, Facebook o youtube modificando únicamente el logo, clona juegos cambiando ligeramente el personaje principal o se apropia de proyectos de código abierto disfrazados de idea original.

Vive en el engaño permanente de ser innovador, exitoso y creativo, mintiendo con tal convicción que eventualmente termina creyendo que las ideas que roba fueron de su propia inspiración.

El Zombie Petrificado

Comienza como un emprendedor normal y de hecho tiene la capacidad de crear una buena idea, pero luego de un tiempo se pierde en la contemplación, su ego se desborda y sin darse cuenta, toma el control de sus músculos hasta que deja de moverse por completo y se convierte en piedra, atrapado por siempre en la farsa de una idea perfecta. 

Esta estatua del terror es imposible de mover, nada ni nadie puede sacarle de su posición original. Luce tan real que algunos no se dan cuenta que hace mucho su alma le abandonó.

Aunque no consiga clientes y los pocos que encuentra le rueguen por mejoras, sus oídos de piedra no escuchan, solo se dedica a contemplar su idea perfecta y esperar, pacientemente, a que el mundo se adapte a ellos.

Tienden a crear productos relativamente buenos, pero nunca los mejoran. Su mente de piedra los hace tomar años en desarrollar un producto que sin excepción, nace obsoleto y superado hace mucho por la competencia.

Los zombies petrificados consumen talentos y recursos, pero después de un tiempo pasan al olvido, sin moverse un milímetro del mismo lugar donde alguna vez comenzaron.

El Metamorfo

Los metamorfos, también llamados "zombies seriales" son un peligroso tipo de alimaña, parecen entusiasmados, creativos y novedosos, pero solo es un camuflaje. Su único plan de negocio real es conseguir financiamiento. El objetivo del metamorfo no es crear nada, es mantener un status permanente de emprendedor y proyectar una falsa aura de éxito a los demás.

Su carnada es crear negocios "cool" , inspiradores y centrados en nichos específicos, pero sin un plan de negocios que lo sostenga. Sus temas favoritos son el emprendimiento social, la educación y cualquier cosa relacionada con niños o mascotas. 

Una vez que un inversionista cae en su trampa, se dedica a esperar, en cuanto se agota el dinero, deja morir su emprendimiento y se da un festín con el cadáver.

Inmediatamente después, comienza su proceso de metamorfosis: su discurso, ubicación y apariencia cambian, solo para volver a acechar mas incautos que confíen en el.

El metamorfo es muy hábil transformándose, pero hay un patrón que lo delata: Su LinkedIn cambia de empresa cada 6 meses, pero siempre conservan el mismo cargo de CEO/Founder

El Zombie Autoconverso

Este es el peor de todos, a diferencia de los demás zombies que comenzaron como emprendedores regulares, este hizo un pacto con el lado oscuro y se convirtió en zombie voluntariamente.

Los zombies autoconversos son el tipo más peligroso porque tienen el poder de distorsión de la realidad. Conocen todas las técnicas para aparentar ser normales y cumplir con los objetivos, pero se mantienen siempre en el mínimo esfuerzo posible, con ventas marginales y empleados subutilizados, solo para justificar más financiamientos.

Estos zombies se especializan en crear productos y servicios que aparentan ser rentables y tener potencial, así es como nacen motores de búsqueda especializados en bienes raíces, servicios de valor agregado a la industria de información, finanzas y telecomunicaciones o aplicaciones con temas ecológicos, Fashion o enfocados en el retail. 

Siempre usan el argot de emprendedor y se encargan de mencionar sus cercanas relaciones con todas las personas influyentes del medio. 

En algunas ocasiones su campo de distorsión es lo suficiente fuerte como para vender su emprendimiento, solamente para que un par de meses después le explote en la cara al comprador y se vea obligado a cerrarlo, afectando la credibilidad de los emprendedores reales.

La motivación de estos zombies es difícil de entender, en muchos casos son personas inteligentes, pero prefieren mantenerse en una zona segura, viviendo la ilusión del éxito sin ningún aporte y con el mínimo esfuerzo posible.

Epílogo

Aunque sus poderes pueden confundirnos, los 4 zombies que haz conocido hoy tienen algo en común: todos ellos carecen de pasión por sus ideas y todos desperdician recursos y talentos que pudieron ser aprovechados por alguien más.

Los zombies lastiman la industria y  afectan la credibilidad de los verdaderos emprendedores. Es devastador que un emprendimiento que debería ser un factor de cambio se transforme en un ancla que nos deja rezagados.

Antes de emprender, pregúntate si realmente te apasiona esa idea, si ese problema que te obsesiona tanto como para dejar el alma encontrando una nueva solución.

Si no estas dispuesto a darlo todo, si solo buscas presumir con tus amigos o hacerte rico de la forma fácil

... haznos un favor a todos y quédate en tu cubículo!